Ya podemos ver vehículos ajenos a Tesla llenando sus baterías en sus supercargadores en nuestro país. Al menos en trece ubicaciones diseminadas por España que permitirán recargar las baterías a cualquier vehículo con estándar CCS a velocidades de hasta 150 kW. ¿Qué ganan usuarios y marca?
El programa piloto. Comenzó en Países Bajos, llegó a Noruega y a Francia. Y ahora se suman España, Belgica, Suecia, Austria y Reino Unido. En todos estos países Tesla ya ha abierto parte de su red de supercargadores a cualquier coche eléctrico. El objetivo: aumentar las vías de negocio.
Las ventajas. Para Tesla, las ventajas son evidentes. Abrir la posibilidad a un gran número de usuarios a utilizar sus servicios le abre la puerta a unos ingresos extra que serán bienvenidos por la empresa. Además, el posible rechazo a su uso será menor, pues en Europa se han visto obligados a utilizar el estándar CCS (el más extendido) y quienes quieran cargar en ellos no tendrán que utilizar un adaptador, lo que reduce la barrera de entrada.
Los riesgos. El gran riesgo de Tesla es de cara a su propio público. Hasta ahora, una de las ventajas de la marca era que sus clientes sabían que, al menos de momento, contarían con un supercargador libre para hacer uso de él fueran donde fueran.
Premium. Ahora, esa ventaja pierde fuerza y para muchos conductores contar con apenas una decena de supercargadores en su país ya puede ser un balón de oxígeno en sus viajes (como en España). Eso sí, los que quieran utilizarlo tendrán que pagarlo a precio de servicio premium. En nuestro país, habrá que optar por una suscripción mensual de 12,99 euros/mes y cargar al precio de los usuarios de Tesla (0,43 €/kWh) o, sin suscripción, asumir precios de carga variables con medias, según Tesla, de 0,64 €/kWh, por lo que el precio puede ser mayor.
Es decir, Tesla se asegura mantener su imagen de marca Premium y puede desanimar a que los conductores acudan en masa a sus supercargadores. Ofrece las virtudes de su servicio y estará en la mente de los viajeros pero es muy probable que muchos opten por otras compañías de precios más reducidos. Es un juego de equilibrios para no saturar las estaciones y penalizar a sus consumidores y, al mismo tiempo, obtener un gran beneficio de quienes sí opten por sus enchufes.

España. En nuestro país, Tesla ofrece 13 ubicaciones con supercargadores que puedes ver en el mapa superior. Son 116 enchufes públicos repartidos estratégicamente para dar soporte a las grandes vías que parten desde Madrid. Sólo la de Barcelona carece de un supercargador a mitad de camino, el resto de vías radiales tendrán su propio soporte.
Como podemos consultar en Electromaps, Tesla ha sabido elegir sus puntos de apoyo. La provincia de Cáceres sólo tiene dos cargadores de 150 kW disponibles ajenos a Tesla y ninguno está en la vía principal, la A-5. Para llegar a las inmediaciones de Cádiz por la A-66, sólo hay tres cargadores ajenos a Tesla con la misma potencia. Entre Madrid y Valencia, sólo hay una alternativa a la compañía norteamericana con la misma velocidad.

La parada en Benavente camino de Galicia da oxígeno en una de las vías más desangeladas de España si hablamos de densidad de cargadores y la de La Seu d'Urgell permite cargar en la frontera con Andorra y en un lugar clave para alcanzar vías más rápidas, teniendo en cuenta la orografía del terreno. Sólo hay dos grandes agujeros en el mapa de Tesla, el camino Toledo-Ciudad Real-Córdoba y Jaén y los alrededores de Teruel y Zaragoza.
Puntos de apoyo. Analizando las ubicaciones elegidas, parece que Tesla tiene muy claro el público al que se dirige. Barcelona y Valencia no contarán con supercargadores abiertos al público y para el de Madrid habrá que desplazarse a Alcobendas. Sevilla es la otra gran ciudad que contará con un supercargador abierto a cualquier automóvil pero tiene sentido como soporte a quienes viajen a algún punto costero del sur de España.
El resto de supercargadores disponibles sirven de pequeñas paradas para llegar a un gran destino final. En las grandes ciudades, como Madrid, Barcelona o Valencia, la competencia es mayor y es más lógico guardarse estos puntos de recarga para sus propios usuarios. En mitad del camino, con pocas alternativas a la marca, Tesla se puede permitir el esfuerzo de que vehículos ajenos ocupen sus enchufes.
Más que nadie. Tesla presume en su anuncio de que es la mayor red de recarga rápida de España. Y si nos atenemos a los datos publicados el pasado mes de febrero, las 13 estaciones que Tesla abre repartidas por toda España representan el más del 10% de las existentes en nuestro país. Entonces calculamos que sólo 109 estaciones de recarga contaban con enchufes superiores a 120 kW y en este recuento ya estaban incluidos los supercargadores que Tesla tenía disponibles.
Foto: Moraleja Green
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twikzer
por que esos cargadores son para usarlos de paso
fin del articulo
aquaguy
Hasta que no haya una cobertura buena de cargadores rápidos en toda la península paso de coche eléctrico.
jj75
€/kWh creo que son las unidades que busca el autor/a.
darkyevon
Por suerte vivimos en un país que se sabe adaptar rápidamente a los cambios y nuevas tecnologías, pero siempre lo hacemos cuando no queda más remedio. Pasó lo mismo con la fibra óptica, con el 4g y con el 5g. Al principio todo eran trabas administrativas, me tienes que poner el cable oculto, hacer obras, fibras super caras... Ahora somos líderes en velocidad de internet, lo mismo con trenes de alta velocidad. Muchísimas empresas extranjeras están viniendo desde fuera desde entonces. Lo mismo pasará con el coche eléctrico, en 2030 no se podrán vender coches de combustión. A partir de 2025 se prevé un evidente cambio, ya será la norma que las marcas tengan muchos modelos eléctricos, y tendremos cargadores por todas partes. Y en 2030 el coche autónomo será una realidad, no tendrá ni sentido que te compres uno cuando desde una app puedes pedir que te venga a recoger uno a la puerta de tu casa. Los taxistas ya pueden ir ahorrando para renovarse o morir, es decir, comprar una flota grande de coches autónomos porque en la próxima década eso será una realidad, sino antes.