El germen de este artículo se lo debemos en cierto modo al matemático, filósofo y lógico alemán Gottfried Leibniz. El limitado pero muy meritorio grado de desarrollo del conocimiento científico en el siglo XVII no le impidió preguntarse acerca del auténtico origen del universo. Acerca de la naturaleza de la materia. Acerca de la causa de la misma existencia.
Probablemente otras personas se habían formulado estas preguntas antes que él, pero Leibniz nos ha legado una colección extraordinariamente valiosa de documentos que recogen sus reflexiones, y sin los que quizá no podríamos interpretar en toda su plenitud las contribuciones esenciales que hizo en matemáticas, física, lógica, metafísica, geología o filosofía, entre otras disciplinas.
Leibniz es, y no exagero lo más mínimo, uno de esos gigantes sobre cuyos hombros se erige el conocimiento científico actual. Desafortunadamente falleció sin siquiera poder rozar con la punta de los dedos la respuesta a una de las preguntas que, según sus escritos, más le inquietaban. Por qué hay algo en vez de nada. Cuál es la auténtica causa de la existencia.
Afortunadamente sus reflexiones y el conocimiento que nos ha transmitido han inspirado a muchísimos investigadores que, valiéndose del desarrollo científico que hemos alcanzado durante el siglo XX y las dos primeras décadas del XXI, han conseguido formular hipótesis que pretenden explicar cuál es la naturaleza de la materia. Cómo es posible que el universo que conocemos haya surgido del vacío, que es lo que parecen reflejar nuestras observaciones. Pero no de cualquier vacío. Del auténtico vacío: el vacío cuántico.
De la idea clásica del vacío al vacío cuántico
Una manera de definir el vacío con la que es fácil sentirse cómodo consiste en describirlo como una región del espacio en la que hay una ausencia absoluta de materia y energía. Esta es la concepción clásica del vacío, y nos invita a aceptar que pueden existir, y de hecho existen, diferentes grados de vacío que es posible identificar comparando la presión en la región del espacio que queremos medir con la presión atmosférica.
Sin embargo, esta visión ha sido superada por la ciencia moderna. El desarrollo de la mecánica relativista y la mecánica cuántica ha permitido a los científicos elaborar una descripción del vacío mucho más ajustada a la realidad en la que se concibe como un estado físico de un sistema que está vinculado a la mínima energía que este puede tener. Las implicaciones de esta idea, que ha sido comprobada experimentalmente, son muy profundas. Y también muy sorprendentes.
Desde la perspectiva de la mecánica cuántica el vacío no está vacío; contiene ondas que se originan al azar. Además, estas ondas se comportan como partículas, por lo que una forma de definir este vacío cuántico consiste en describirlo como una sopa de partículas que surgen y se destruyen con mucha rapidez. Esto es lo que se conoce como fluctuaciones del vacío, y la mejor herramienta que tenemos para entenderlas es el principio de indeterminación de Heisenberg.
No necesitamos conocer qué nos dice este principio en toda su extensión, pero para seguir adelante nos viene bien saber que es un teorema que defiende que en los sistemas físicos descritos por la mecánica cuántica, que estudia las propiedades de la naturaleza a escala atómica, no podemos determinar simultáneamente el valor de todos los parámetros físicos que podemos observar. En mecánica clásica podemos describir un sistema físico cualquiera enumerando el valor de los parámetros que podemos medir, pero en mecánica cuántica no podemos hacerlo.

De hecho, el principio de indeterminación sentencia que hay algunos pares de magnitudes, como la posición y el momento de una partícula, que no están definidos simultáneamente. Esto significa que cuanto más nos esforcemos para medir su posición menos información tendremos acerca de su momento lineal, que está definido por su masa y su velocidad en un instante determinado.
Y sucede lo mismo a la inversa: cuanta mayor sea la precisión con la que medimos la cantidad de movimiento de una partícula más incertidumbre tendremos a la hora de determinar su posición en un instante determinado. El principio de indeterminación de Heisenberg es una herramienta muy valiosa que nos ayuda a entender las fluctuaciones del vacío debido a que establece una relación de indeterminación entre el valor de la energía de un sistema y el tiempo que invertimos en medirla.
La consecuencia inmediata de esta relación es que si, como hemos visto, el vacío no está vacío, sino que contiene ondas que se comportan como partículas, también contiene energía, y se manifiesta bajo la forma de un campo. Además, un campo no puede tener una energía fija en cualquier instante, lo que implica que en el vacío la energía de los campos no puede ser constante. Fluctúa continuamente. Este es el punto de partida de la siguiente sección del artículo.
La teoría de la inflación cósmica y el origen del universo
Las medidas que han obtenido los científicos experimentalmente sugieren que el universo surgió del vacío. Del vacío cuántico repleto de fluctuaciones que acabamos de describir. Aún no tenemos una teoría que explique de forma categórica el origen del universo, pero la más aceptada debido a que cuenta con respaldo observacional, lo que no ha impedido que también tenga detractores, es la inflación cósmica.
Todavía queda mucho por hacer, y continúa habiendo muchos fenómenos que no podemos explicar, pero los científicos confían en que el desarrollo tecnológico nos permita obtener medidas más precisas que puedan ser utilizadas en el futuro para corregir y desarrollar más las teorías actuales, o bien para elaborar otras nuevas.
El germen de la teoría de la inflación cósmica es la idea de que el universo partió de un estado de vacío de un campo al que los científicos llaman inflatón. En aquel momento primigenio este era el único campo que existía, y presumiblemente se extendía por todo el espacio, al que se le presupone una extensión infinita. Una propiedad del inflatón consiste en que podía persistir en un estado de falso vacío en el que carecía de partículas asociadas al campo, pero sin permanecer en su estado de mínima energía.
Lo curioso es que al introducir desde un punto de vista teórico la gravedad en este escenario el inflatón adquiere una enorme repulsión gravitatoria responsable de la expansión del propio espacio. Esto es lo que se conoce como inflación. Los físicos teóricos que defienden esta teoría creen que el inflatón tenía un perfil energético similar al del campo de Higgs, pero se diferenciaba de este en que podía adoptar un estado de falso vacío en el que su energía no era la mínima posible.

De hecho, inicialmente el inflatón debía de encontrarse en este estado de falso vacío, pero con una marcada tendencia a alcanzar un estado de vacío real. Durante su caída a este último estado debía de estar sometido a una gravedad repulsiva, lo que, como hemos visto, provocaría la expansión del espacio en el que se encontraba este campo. Al alcanzar el valor mínimo de energía el inflatón podía verse sometido a unas fluctuaciones que lo incitarían a incrementar su nivel de energía y a disipar su energía inicial.
Si, como acabamos de ver, el campo tendía a alcanzar un estado de vacío real desde un estado de falso vacío en el que su energía era más alta, la única estrategia posible consistía en liberar su energía inicial. Y esto nos lleva a la idea culminante de esta teoría: la mecánica cuántica defiende que la liberación de energía se lleva a cabo generando campos y sus partículas asociadas, de manera que los físicos que defienden la teoría de la inflación cósmica creen que este fue el mecanismo que propició la creación de los campos y las partículas que componen el universo en el que vivimos.
En este artículo tan solo hemos arañado la superficie porque nuestra intención es que sea lo más asequible posible, pero si os ha gustado y queréis que sigamos indagando en el origen del universo en otros reportajes hacédnoslo saber en los comentarios. No cabe duda de que es un tema complicado, pero también es apasionante y nos encantaría zambullirnos en él junto a vosotros.
Imagen de portada | Alex Andrews
Imágenes | Alex Andrews | Mohan Reddy Atalu
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dark_god
Un 10 simplemente por atreverse a explicar cosas tan complejas como cualquier cosa relacionada con física cuántica.
El principio de incertidumbre de Heisenberg es complejo de entender. Pero se puede poner una analogía para que la gente lo entienda mejor. Imaginaros que me peso, y después me peso habiéndose posado una mosca en mi hombro. El resultado final es el mismo a escala de lo que podemos medir con precisión. Pero no sería el mismo si quiero pesar un átomo y le añado la mosca con lo cuál se esta alterando sustancialmente el resultado. Lo que se hace es lo mismo, añadir una mosca, pero el resultado depende de la situación concreta. Trasladando esta idea al universo hay que entender que en la cuántica hay muchos fenómenos que son totalmente aleatorios y producen pequeñas variaciones en los campos cuánticos. Estas pequeñas variaciones pueden no tener resultados visibles si tenemos una alta energía en el sistema (pesar una persona con la mosca posada), pero por el contrario si hay una energía muy muy baja puede llevar a las fluctuaciones cuánticas que se observan ya que la variación del sistema es mucho más grande.
Esta es la razón por la cuál las fluctuaciones cuánticas se detienen cuando tratamos de observarlas. Porque al observarlas estamos aportando energía al sistema eliminando las fluctuaciones. El experimento de Tomas Young fue uno de los puntos de partida (creo recordar que ya se hizo un artículo en xataka sobre este experimento) .
Para dar más información sobre el universo y su expansión cuántica hay que explicar el porqué la teoría de una "explosión" clásica no se ajustaba a la realidad. Esta explicación tenía dos problemas que no explicaba. La primera es que la expansión del universo se acelera, es decir, las galaxias se separan cada vez a más velocidad (y nótese que he dicho que se separan no que ganan velocidad) incluso superando la velocidad de la luz. Esto ya tiene explicación y es porque el vacío crea vacío. El espacio físico se crea continuamente y este espacio nuevo generado el que aleja a las galaxias. No es que las galaxias se muevan (que también puede ser pero en este caso no podrían superar la velocidad de la luz), es que crece el espacio que hay entre ellas. Y de la misma manera que el espacio se crea también se destruye en los agujeros negros (un tema interesantísimo pero que necesitaría una explicación muy muy larga).
Y el segundo problema es que el universo es igual en todas sus partes, da igual donde mires, a gran escala es muy parecido. Si hubiera sido una explosión clásica tendría que haber concentraciones de materia/energía (la relatividad general de einstein de cierta manera equipara ambos conceptos) variables y eso no pasa. La explicación llegó con la teoría de la inflación en la cuál el universo se "infló" rápidamente en un inicio y a partir de ahí ha sido la expansión del vacío la que continuó la expansión del universo.
Para terminar y puntualizar, el universo no es infinito, sino que más bien puede crecer hasta el infinito. El espacio no crece sobre algo más grande que lo contiene y es infinito, sino que el espacio se contiene a si mismo y su expansión no tiene límites. Todo apunta a que el espacio, salvando las deformaciones causadas por la gravedad no tiene curvatura generalizada con lo cuál puede crecer hasta el infinito.
P.D: Por favor más artículos así. Entiendo que hay que documentarse muchísimo y es mucho tiempo el invertido que igual "no renta" pero son temas apasionantes :).
pablo_
Definitvamente sí me gustaría que se desarrollara un poco más. Muy interesante pero se me ha quedado corto. Buena introducción, eso sí.
jozeico
Bravo, ojalá xataka ciencia tuviese una décima parte de la maravilla que has escrito
felixbg
Me ha encantado el artículo. Vaya pedrada la de la física moderna, es apasionante cómo se intenta explicar en términos de nuestra realidad, otra bien distinta que es la que subyace. Sí, agradecería más artículos como este.
xacataco
Por favor continuad con los artículos.
phenomarc
Más contenido así por favor.
falconx
Muy buen artículo, algo cada vez más raro en Xataka. Felicidades.
juanwalls
👏🏻👏🏻👏🏻
jarg91
Por artículos cómo éste es que todos los días entro a Xataka.
biondi53
Está claro que queremos mas notas de este tipo
auregm
¡Apasionante!... Y sobre todo impresionante la manera de exponer un tema tan complejo... Por supuesto me quedo con ganas de saber más... Gracias por dedicarnos vuestro tiempo.
percebewifi
A mí me parece muy interesante, es una manera de tener una idea de las tendencias científicas, ya que desgraciadamente la falta de tiempo nos impide estar en todo.
Ya me gustara mucho el artículo sobre el estudio de una universidad inglesa sobre la posibilidad de vida extraterrestre.
Seguid así y gracias por vuestro trabajo.
daniel6929
Muy buen artículo pensé que solo en mi cabeza existía tal manera que inicialmente la inflación cósmica fuera la encargada de el principio de nuestro propio universo de vacío falso energético para luego convertirse en una vacío real de partículas y ondas y hasta lo que ahora conocemos lo todo visible y tangible, mi idea inicial que senti identificada al ver este artículo fue que el universo espacio-tiempo es concecuencia de la inflación cósmica de ondas electromagnéticas causadas por la fuerte fricción de dos polos opuestos en grandes proporciones, de manera inicial como lo estipulan aquí en este artículo con el falso vacío.
tony.fernandez.7568
Este artículo me recuerda a lo que le dijo Chaplin a Einstein: Te admiro porque la gente te respeta por hablar y hablar y que nadie te entienda.
opineitor
Nunca lo comprenderemos (que haya algo en vez de nada). Es como pretender que un chimpancé pueda comprender qué es un planeta. La única forma que tiene ese chimpancé de poder comprender eso, es convirtiéndose en un homo sapiens. Quizá nosotros seamos para otros seres como son los gusanos para nosotros y esos seres sí puedan entender mucho más que nosotros no somos capaces de entender.
druidark
Es la pregunta que se hace Heidegger en Ser y Tiempo
Trocotronic
“ y presumiblemente se extendía por todo el espacio, al que se le presupone una extensión infinita”
Precisamente en este estado el espacio ocupaba un tamaño infinitesimalmente pequeño, del orden de la longitud de Planck. Y por eso pudo expandirse tanto, porque precisamente era infinitesimalmente diminuto.
joedelon
Es algo que me provoca un cortocircuito. Intentar imaginar, no el vacío, sino la no existencia.
Evidentemente existe algo, sea un universo real, o vivamos en una una creación virtual.
Por qué?
Simplemente no hay un porqué.
xlolx
Me gusta. Por favor, seguid indagando en el origen del universo.
Sin embargo, aunque siendo mucho de lo contado teorías e hipótesis que no distan mucho de cualquier otro relato de elfos, marcianos o tierras planas, sigue siendo más acercado a la realidad y digno de ser escuchado con suma atención.
Gracias!
mitcher78
Hágase la luz. Y la luz se hizo.
leonardoalassia
yo me preguntaba desde muy chico sin saber nada de ciencia por qué existe ALGO en lugar de la NADA misma, creo que es muy diferente al vacío cuántico que se menciona. obviamente nunca podré imaginar cómo sería la nada ya que no estaría dentro de ningún entorno
chuflator
Creo recordar que leí en un libro de Hawking que parte del problema de la infinitud del universo se resolvía mediante la geometría del universo, es decir, el universo no es una esfera, el universo es como un donut, un toroide, y permite tener planos infinitos en un cuerpo finito.
Pero no recuerdo bien.
El artículo es Interesante sí. Pero creo que para poder divulgar referente al origen del universo tiene que ser una cadena de artículos muy bien diseñada para que sea como una escalera, peldaño a peldaño.
herrero6
La pregunta de Leibniz yo creo que se refiere a un nivel previo, lo que él hace es preguntarse por qué existe algo, es decir, traducido a lo que se explica en el artículo, por qué existe una región del espacio en la que podamos mirar si hay una ausencia absoluta de materia y energía, o por qué existe un sistema que podamos ver si está vinculado a una energía mínima... Todo eso en lugar de NADA, ni espacio, ni tiempo, ni sistemas, ni energía, ni campos, ni inflatón, ni NADA.
Es decir, el artículo explica física, y está muy bien, y sí que puede decirse que entronca con Leibniz; aunque la pregunta de Leibniz en realidad es meta-física, está más allá de la física. Y también es apasionante.
alsaco
Perdón pero... definir el "Vacío" como la ausencia total de materia y ENERGÍA es, para mi, una incongruencia y, como premisa, se me antoja totalmente FALSA. Basta remitirse a que la "Luz" (quintaesencia de la dualidad "onda-partícula") se deplaza a 298.052 Km/seg en el "Vacío" pero, a través de la materia, dependerá del Índice de Difracción de esta (aproximadamente, en el agua a 229.270 km/ seg, en el crital a 198.400 km/seg, en el diamante a solo 124.800 km/seg, etc.). Einstein fue el que "nos hizo comprender" que la Luz (en el "Vacío" o no) era DESVIADA por la materia (mediante la analogía con el ascensor en caida libre) llevandonos a que "la masa (materia) y la energía eran aspectos distintos de la misma cosa" (otra dualidad). Y ahí lo dejo pues éste es un tema demasiado desconcertante para mi intelecto...