Las cosas no pintan bien para Tuvalu. Si se cumplen las peores previsiones este diminuto país del Pacífico formado por nueve islas que no suman ni 11.000 habitantes y forman una de las naciones más pequeñas del mundo acabará sumergido en cuestión de décadas. Para 2100 la subida del nivel de los océanos podría convertirlo en un bonito recuerdo hundido entre Australia y Hawái.
Los datos desde luego no le sonríen. Su punto más alto se alza apenas 4,5 metros sobre el nivel del mar, con lo que las proyecciones de aumento de los océanos no lo dejan bien parado. Sus habitantes lo saben y ya han movido ficha para garantizar que, incluso en el caso de que el agua acabe desdibujando su litoral y devorando sus campos y calles, Tuvalu no desaparezca.
¿Cómo? Pues básicamente preservando su identidad y recuerdo. Y una forma de lograrlo es dotarse de un gemelo digital. Ya se sabe: a medidas desesperadas, soluciones inverosímiles.
"Algo a lo que aferrarse"
La idea, recogida por The Guardian, se lanzó hace días durante una cumbre del Pacífico en la que el ex fiscal general de la micronación y actual comisionado para Fiji, Eselealofa Apinelu, recalcó que los tuvaluanos deberían tener “algo a lo que aferrarse” si finalmente el Pacífico se traga sus islas.
“Cuando eso ocurra finalmente, que Tuvalu haya desaparecido y todo lo que tenga sea este mundo virtual… deberíamos poder recordar siempre a Tuvalu tal y como es, antes de que desaparezca”, recalcó durante una conferencia. La idea es tan peculiar como aparentemente sencilla: que “como última opción” la cultura y valores de la nación se preserven en un “gemelo digital”.
“Cuando ocurra lo indeseado y Tuvalu parezca desaparecer de verdad, creo que la idea es preservarla, conservarla en un estado tal que las generaciones de tuvaluenses puedan mirar… Esa es la idea de la digitalización”. El reto, reconoció, sería involucrar a los miles de habitantes de la nación para que la iniciativa, si finalmente sale adelante, pueda captar el espíritu del país.
En un video de #COP26, el ministro de Asuntos Exteriores de Tuvalu, Simon Kofe, se mete al mar para demostrar la "realidad del cambio climático" y la subida del nivel del mar.
— Human Rights Watch (@hrw_espanol) November 10, 2021
"Nos estamos hundiendo, pero también lo hace todo el mundo".
📸Ministro de Asuntos Exteriores de Tuvalu. pic.twitter.com/2XyPBr31GO
El uso de gemelos digitales es más o menos habitual en el mundo de las empresas, factorías o incluso en la administración de ciudades. Su nombre indica con claridad en qué consiste: un digital twin no es otra cosa que una representación digital, una versión virtual de un motor, un parque eólico o una ciudad, por poner solo tres ejemplos, que permite trabajar cómodamente con simulaciones.
¿Qué queremos saber cómo responderá un dispositivo bajo determinadas condiciones? Pues se recrean con el gemelo digital sin necesidad de arriesgarse con la pieza real. En el caso de Tuvau lo que busca es preservarse… Si no en el Pacífico, su lugar natural, quizás sí en el metaverso.
Lo del digital twin quizás sea el movimiento más llamativo de los tuvaluenses para garantizar al menos una parte de su futuro, pero no es el primero ni el único. En noviembre de 2021 su ministro de Asuntos Exteriores, Simon Kofe, logró viralizar otra de sus propuestas: buscar vías legales para que, incluso en el caso de que la nación acabe sumergida, siga manteniendo dos elementos clave: su reconocimiento como Estado e incluso la propiedad de sus zonas marítimas.


Lo llamativo no fue tanto la idea, como la puesta en escena de Kofe. Al pronunciar su discurso el ministro insular utilizó un atril, banderas y una pizarra y se vistió de traje y corbata, los ingredientes convencionales en un acto oficial y de cierta categoría institucional, salvo por una peculiaridad: el acto lo hizo a cielo abierto, con el pantalón remangado y el agua a la altura de las rodillas.
"En realidad estamos imaginando el peor de los escenarios, en el que nos veamos obligados a reubicarnos o nuestras tierras queden sumergidas", recalcó Kofe a la prensa.
Anticipándose a ese futuro el propio Apinelu incidía después de plantear su propuesta en la importancia de que otras naciones vecinas, como Australia, faciliten a los tuvaluanos la búsqueda de nuevos hogares antes de que las mareas directamente les obliguen a hacer las maletas.
Imágenes | Department of Foreign Affairs and Trade (Flickr) y Tomoaki INABA (Flickr)
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terfield
La manga de Murcia dicen que va a desaparecer desde principios del 1900. De hecho se supone que en los 80 ya no iba a existir, luego en los 2000, estamos a 2022 y todo el mundo tiene la misma línea de playa y todo sigue igual.
De hecho lo explica muy bien un premio Nobel del que no recuerdo el nombre: a día de hoy el nivel del mar sube a un ritmo estable, habitual y no alarmante.
Se han inventado una serie de cuentos para foll*rnos a impuestos de nuevo y que lo consintamos…
rafaello76
¿aún no saben si va a desaparecer? Donde está la ciencia? Ah! no! que estamos hablando del cambio climático.
Escepticum
Tuvalu lleva desapareciendo por el cambio climático desde que se inventó el cuento.
Y hablando en serio ¿ alguien no sabe que estamos el holoceno, un periodo interglaciar de elevada temepraturas-respecto a la era glaciar de la que venimos- y el nivel del mar lleva subiendo desde hace milenios ? Así que Tuvalu lleva en trance de desaparecer desde mucho antes de que empezara la emision de residuos carbónicos a la atmósfera. Es un proceso que la humanidad no puede cambiar por mucho que nos sintamos pecadores climáticos.
Antonio
Pantalón remangado no, va con unos pantalones cortos/pesqueros, americana y corbata, como un señor.
Si es que Milhouse tenía razón. Los pies los empapados, pero el bajo de los pantalones seco.
mszerox
Nada mejor que ver un pais desaparecer en el Pacifico acompañando a los que desaparecieron. Uno menos diriamos.
sari
llamen los chinos que rapidamente la transforman en base miltar....