Tropas españolas durante los ejercicios de la OTAN 'Flotex 25' desarrollados en Barbate la pasada semana.

Tropas españolas durante los ejercicios de la OTAN 'Flotex 25' desarrollados en Barbate la pasada semana. Efe

Política

El Gobierno destinará 870M a fabricar y comprar armas y 803M a un simulador para pilotos y sistemas antimisiles

Además gastará 334 millones en apoyo logístico, intendencia, investigación, asistencia sanitaria y en reforzar el CNI.

Hacienda transferirá 2.084 millones a Defensa para cumplir los compromisos en la prórroga presupuestaria sin incrementar aún el porcentaje de gasto militar.

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El Consejo de Ministros aprobará el martes una modificación de crédito para transferir 2.084 millones de euros al Ministerio de Defensa, con el fin de comprar armamento, entrenar a pilotos del Ejército de Tierra, dotar a los buques de la Armada de un sistema antimisiles y reforzar el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Esta modificación presupuestaria, con fondos procedentes del Ministerio de Hacienda, busca atender las "necesidades inaplazables e ineludibles" del Ministerio de Defensa y cubrir los compromisos contractuales ya contraídos en los programas plurianuales de compra de armamento.

Todo ello, teniendo en cuenta además la necesidad de "dar respuesta a los compromisos internacionales" de España como miembro de la OTAN y a los "desafíos de un panorama internacional cada vez más convulso", debido a la amenaza del régimen de Putin sobre Europa.

No obstante, las fuentes del Ejecutivo consultadas por EL ESPAÑOL recalcan que esta modificación de crédito se efectúa para cubrir partidas de gasto ya previstas, sin que implique un incremento del presupuesto global de Defensa.

Por tanto, las mismas fuentes desvinculan esta operación del compromiso que el Gobierno ha adquirido con la OTAN para incrementar el gasto militar desde el 1,3% actual hasta el 2% del PIB.

La partida más importante, por importe de 870 millones de euros, se destinará a los programas de desarrollo, fabricación y adquisición de sistemas y equipos de defensa, con el fin de lograr la modernización de las Fuerzas Armadas, dotándolas de mejores sistemas de armas.

Una partida ligeramente inferior, de 803 millones, se destinará a otros tres programas del Ministerio de Defensa. En primer lugar, el sistema de entrenamiento de los pilotos del Ejército de Aire, con el avión simulador Pilatus.

En segundo lugar, la financiación del nuevo sistema de defensa de punto antimisil para las unidades más valiosas de la Armada: el portaaviones Juan Carlos I, las fragatas de la serie F-80, los buques anfibios Galicia y Castilla, y los buques de aprovisionamiento Patiño y Cantabria.

Esta partida también incluirá fondos para el mantenimiento y reposición de equipos para la Armada y los Ejércitos de Tierra y Aire.

Por último, el acuerdo que aprobará el martes el Consejo de Ministros incluye una partida no determinada para reforzar al Centro de Investigación de Inteligencia (CNI), que juega también un papel clave en la defensa de la seguridad nacional.

Otras partidas incluidas en la modificación presupuestaria se destinarán al apoyo logístico de las Fuerzas Armadas (252 millones), programas de investigación (10 millones), asistencia hospitalaria del personal militar, administración y servicios generales, y al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial Esteban Terradas (INTA), cuya sede central se encuentra en Torrejón de Ardoz (Madrid).

La vicepresidenta de Hacienda, María Jesús Montero, confirmó este sábado en Sevilla que el Consejo de Ministros aprobará el martes una modificación de crédito de 2.084 millones de euros para atender las necesidades del Ministerio de Defensa.

El Gobierno recurre a esta fórmula, mediante una transferencia de crédito, para incrementar el gasto militar, dado que no ha presentado ni ha podido aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2025.

María Jesús Montero aseguró ante los medios de comunicación que se trata de transferencia de crédito que "no tiene ninguna característica especial", es similar a las realizadas en anteriores ocasiones, y que Sumar "sabe perfectamente cuáles son esas partidas, y no ha habido ningún problema en poder tramitarlas".

Aunque Sumar, que ocupa cuatro puestos en el Consejo de Ministros, ha venido rechazado los compromisos que ha adquirido el presidente Pedro Sánchez con la UE y con la OTAN para incrementar el gasto militar hasta el 2% del PIB (desde el 1,3% actual).

"No es el momento de rearmar Europa", proclamó la vicepresidenta Yolanda Díaz el pasado fin de semana, durante la asamblea estatal de Sumar. Por su parte, el ministro de Cultura, Ertest Urtasun, advirtió de que los europeos no pueden permitir que "los burócratas de la austeridad" impulsen un plan de rearme de 800.000 millones de euros: "Es una barbaridad", señaló.

Durante su participación en una manifestación a favor de la sanidad en Sevilla, María Jesús Montero insistió este sábado en que el Gobierno cumplirá los compromisos de gasto militar mediante inversiones en "tecnología híbrida", que tiene también aplicaciones sobre la vida civil.

"Estamos hablando fundamentalmente de tecnología híbrida", ha señalado, "que es en lo que el Gobierno está poniendo el acento y es lo que le está pidiendo también a Bruselas que ponga hincapié". También se incluirán, según ha dicho, partidas destinadas a la "ciberseguridad" y a la lucha contra el "ciberterrorismo".

No obstante, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, frenó el viernes los intentos del Gobierno de Pedro Sánchez de incluir en la partida de gasto militar conceptos tan diversos como la lucha contra el cambio climático y contra la inmigración ilegal, para alcanzar el compromiso del 2% acordado.

"Tenemos una definición clara de lo que es el gasto en defensa y lo que no queremos es descafeinarla", indicó Rutte.

"A veces intentas negociar si una cosa u otra debería considerarse como gasto en defensa. Y sé que los hombres y mujeres que trabajan aquí (en la OTAN) son muy estrictos con los aliados y les dicen lo que puede ser y lo que no. Así que somos muy claros en esto", remarcó.